31 diciembre 2013

Lista de mentiras para el nuevo año

No volveré a viajar en metro. No volveré a la universidad. No volveré a marcharme sin causas. No volveré a vivir en una gran ciudad. No volveré a hacerme un piercing sólo porque viva en una gran ciudad y sólo cueste 9 euros, aro de repuesto incluido. No volveré a cortarme el pelo. No volveré a oír The house of the rising sun en el tocadiscos al llegar a casa.
No volveré a leer poemas y a creer que describen mi muerte. No volveré a creer que la muerte es un margen dulce y deseable. No volveré a utilizar los libros para no sentirme sola. No volveré a sentirme sola por culpa de un libro. No volveré a crecer. No volveré a envejecer. No volveré a tener 21 años. 
No volveré a hablar sin tener algo que decir, algo hermoso y lleno de colores. No volveré a callarme cuando apremie la oscuridad y lo único que me reste en mi interior sea el alarido.
No volveré a tener miedo de un hombre. No volveré a maquillar mis heridas. No volveré a escuchar muchas canciones. No volveré a ir a por el desayuno. No volveré a no dormir nunca. No volveré a abandonarme. No volveré a dejar que me abandonen.
No volveré a comer animales. No volveré a hablar con extraños. No volveré a besar a extraños. No volveré a beber los lunes. Ni a emborracharme hasta perder la consciencia. Ni a esconder cigarrillos en los zapatos. No volveré a llorar. No volveré a fingir un orgasmo. No volveré a dejar que el tiempo me convenza de que es ley de vida. No volveré, no, a legislar la vida. Ni a acatarla. Ni a entonar el mea culpa por culpas que no me pertenecen. Ni a agachar la cabeza. Ni a dar la espalda.
No volveré a ir a un hospital. No volveré a ir a un velatorio. No volveré a mencionar el cáncer, la ceguera o la locura. No volveré a palparme los pechos, los ojos exhaustos, el corazón helado. No volveré a tener miedo. No volveré a ver llorar a mamá. No volveré a hacer llorar a mamá. No volveré a pronunciar el nombre de alguien que ya duerme para siempre.
No volveré a olvidar que hay alguien que merece un lugar y una risa. No volveré a olvidar que hay alguien que un día me salvó. No volveré a olvidar que hay alguien que me sigue salvando aunque no lo sepa.
No volveré a buscarlo todo. No volveré a probarlo todo.  
No volveré a decir mentiras.


4 comentarios :

  1. Uno nunca se cansa de mentir ¿eh?

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    1. Creo que la única verdad es que seguiremos diciendo mentiras hasta el final de los tiempos.

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  2. Feliz año nuevo, Annie :)

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